Y en un espectro más amplio, mediante la salvación espiritual del individuo, Scientology busca la transformación suprema: Una civilización sin locura, sin criminales y sin guerra, donde los capaces puedan prosperar y los seres honestos puedan tener derechos, y donde el hombre sea libre para elevarse hacia niveles más y más altos.
De una forma u otra, todas las grandes religiones han puesto sus esperanzas en la libertad espiritual una condición libre de limitaciones materiales y sufrimientos. Scientology ofrece un método muy práctico para lograr este objetivo espiritual. En este sentido, L. Ronald Hubbard escribió: Desde la antigüedad, una de las metas de la religión ha sido la salvación del espíritu humano. El hombre ha intentado mediante diversas prácticas encontrar el sendero de la salvación. Ha conservado la esperanza imperecedera de que algún día de algún modo será libre. El Sr. Hubbard añadió: Y aquí, después de todas estas edades de sufrimiento y dolor, a través de guerras terribles y catástrofes, la esperanza sigue viva, y con ella, su realización.
De este modo, aunque la esperanza de lograr tal libertad se remonta a la antigüedad, lo que Scientology realiza para lograr esa libertad es novedoso. Y las tecnologías con las que puede proporcionar un nuevo estado de ser en el hombre son también novedosas. Una comprensión de estas creencias ilustrará cómo Scientology encaja dentro de las tradiciones religiosas y espirituales del mundo.