Tras su corta jornada en la universidad de George Washington, emprendió expediciones etnológicas internacionales al Caribe y después a Puerto Rico.
A su regreso a los Estados Unidos en 1933, el Sr. Hubbard comenzó su carrera literaria. Su obra abarcó todos los géneros, y entre 1934 y 1950, era ya autor de más de 200 novelas, cuentos y obras de teatro.
La carrera literaria del Sr. Hubbard le dio los medios para continuar su investigación en lo que ahora definía como el común denominador de la vida. A finales de la década de los años 30, llevó a cabo experimentos relativos a la retención de la memoria en las células y la transmisión de la memoria a futuras generaciones, llegando a la conclusión de que hay un factor desconocido que puede grabar la memoria de cierto suceso y transmitirla de una generación celular a la siguiente.